El primero fue un día perfecto para pedalear, amaneció sin una nube, precioso, y evolucionó para cubrirse pero ni una gota de agua (o muy poco, vamos). El golpe de sol de ayer me había mantenido despierto bastantes ratos esta noche pero afortunadamente sentí que había descansado.
En el desayuno saqué toda mi artillería: la cabecera de lomo que había traído de Bruselas (y antes de Zaragoza), el aceite de oliva para dar en "pan", el café, etc. Eso hizo que viera la jornada con mucho optimismo e incluso ahora, cuando escribo esto, me entra hambre :)
El resto de la jornada estuve conectado a internet en el hotel, paseando por la ciudad y buscando otro hotel.
El día 5 tras el desayuno lo primero que hice fue cambiarme de hotel. El nuevo hotel es el Yintong Hotel (tel. 0872-2310788, dicen que 4*), un hotel que, a 170 yuan la doble con desayuno e internet, recomiendo a todo el mundo que no busque específicamente estar en la vieja ciudad de Dali. No solo la gente era muy amable sino que, comparado con los 200 yuanes que había pagado por cada una de las dos noches anteriores era mucho mejor precio.
Desde la ventana del hotel Yintong observé a la gente que limpiaba la calzada arriesgarse metiéndose en medio del tráfico, de forma casi suicida para la mentalidad de un occidental.
También observo cómo los conductores les dan trabajo tirando cualquier cosa por la ventanilla del coche... el concepto de "papelera" falla: la gente piensa que el suelo es una papelera... ¡están locos estos chinos! (y los españoles, y los franceses... porque esto pasa en cualquier sitio). Desde esta estupenda atalaya que me ofrece el octavo piso del hotel se ven las maniobras del tráfico que salta de carril y de dirección a su aire, sin ningún respeto por lo que serían -en occidente al menos- las normas de circulación.
Lierna llegó un poco más tarde y salimos en taxi a la vieja ciudad de Dali buscando alquilar una moto. Para esta parte del viaje tenía aliada, Lierna. Su ayuda me iba a sentar muy bien ya que no me había preparado el idioma como debería haberlo hecho. Así que la idea era que Lierna alquilara una moto y cargara el equipaje y me seguía durante una excursión de unos días. Pero surgieron problemas, el primero (pero último que supe) fue el tipo de carnet de Lierna sólo le autorizaba a una moto pequeña, de 49 cc. Y yo no veía una moto tan pequeña subir pendientes del 10% con toda la carga a cuestas.
La segunda el precio: el primer sitio en el que preguntamos en la vieja ciudad de Dali (y había pocos) me pidieron 300 Yuan por día. Teniendo en cuenta que se podía comprar la misma moto por unos 6000 Yuan (en la misma tienda) me pareció un poco exagerado. En otras tiendas me ofrecieron entre 100 y 150 Yuan/día, pero las motos estaban notablemente en peor estado y, de nuevo, no quería arriesgarme a una avería en plena carretera de montaña.
Mientras, desde las 10, había empezado a llover y nos calamos. El tiempo había cambiado radicalmente desde que salí del hotel, y no previendo semejante cambio yo iba calzado con sandalias. No sólo empezó a llover sino que la temperatura cayó bastante y empecé a pasar frío en los pies.
Tomamos un café en el Café de Jack, una cafetería-restaurante para occidentales con comida variada y un buen café. En estos viajes uno echa de menos a veces los sabores conocidos. Por lo menos yo los echo de menos y eso que me considero medianamente abierto a probar otras cocinas. Así que unos espagueti con pesto apetecían.
Después nos lanzamos a la calle de nuevo a buscar y esta vez estábamos más abiertos a otras opciones y la que pareció más interesante fue alquilar un coche pequeño con conductor por unos 140 Yuan/día más gastos. Eso nos permitiria que Lierna alquilara una bici -decía que la usaba habitualmente en Qijing, su ciudad- y pedaleara conmigo, lo que le apetecía más.
Decidimos alquilar para Lierna la mejor bicicleta que vimos, una Merida que probé y pareció ir ligera y frenar bien. Un poco grande para ella pero el propietario de la tienda hablaba un inglés perfecto y sabía lo que decía, con lo que nos dio confianza y nos la quedamos. A 25 Yuan por día, 4 días, incluido el casco. La dejamos en la tienda para recogerla al día siguiente.
Por cierto, debo recomendar esa tienda ya que fueron estupendos. El propietario tenía un inglés perfecto y además conocía su zona. Nos recomendó y nos mostró en el mapa las diferentes posibilidades y las rutas más adecuadas para los 3 días de viaje que queríamos hacer. Se llama Cycling Dali y tienen una página web, teléfono 0872-2671 385 de la vieja ciudad de Dali
Volvemos a Xiaguan en autobús mientras sigue lloviendo. Ya en el hotel me duché y me cambié y allá a las 6, cuando intentamos salir a hacer algo de compras, había caído tanta lluvia que no se podía salir de la acera sin meter el pie en 3-5 dedos de agua, había charcos enormes entre la acera y la calzada. Todos los taxis pasaban llenos y el portero del hotel nos cogió un paraguas y se lanzo a cazar un taxi... ¡qué amable!
Llegamos a Walmart donde compramos algo de ropa impermeable para el camino y unos cuadernos con los que íbamos a aprender inglés y chino respectivamente. Cenamos al lado, de nuevo en The Riverside restaurant, esta vez para que Lierna probara algo diferente.
Tomando un cafecito
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