Hoy dormí mal pero pasable. Hubo ruido como siempre y como me pongo tapones para dormir tenía un cierto miedo de no despertarme con la llamada y a mitad de la noche me quité uno. Además, hacía un cierto frío a pesar de que se esperaban 13 ºC de mínima y acabé doblando el edredón (los hoteles de aquí siguen el sistema nórdico de edredones).
Me desperté a las 7 y a las 7:50 ya estaba fuera. Tomé la ruta que había visto en el mapa ayer y que debería llevarme a la carretera nacional y no a la autopista... pero eso no estaba claro. Decidí usar Anshun como referencia de camino y para preguntar, es una ciudad grande en la ruta a Kunming pero todavía en esta región, Guizhou. Tras una parada a comer un bollo (había comido fruta antes de salir) parecí conseguir que me indicaran la carretera. Yo me esperaba una carretera estrecha, como de un carril por sentido, y sabía que al poco de dejar Guiyang su curso debía ser como para el norte del oeste, así que lo que me indicaban me sonaba bien... solo que me pasé. Primero, Anshun no aparece por cartel alguno sino (como supe después) Qingzhen, otra ciudad a 30 km. O sea que no podía seguir los carteles... pero como lo intentaba, pues me despisté. Y decidí seguir recto hasta que encontrara un cartel que me sugiriera desviarme.
Llevaba 20 km y varios ya en lo que parecía una ciudad nueva, enorme, tal vez de unos 300 000 habitantes, muchísimos edificios altos -unos de oficinas, otros viviendas-. Así que pregunté la ruta a un guardia quien me dejó dudando ya que me dijo que debía retroceder. Afortunadamente el hombre insistió y me llevó a un banco cercano donde una moza me dijo en un inglés muy aceptable que debía volver a Guiyang para tomar la ruta del sur. Eso me acabó de convencer y me volví hacia Guiyang.
En el camino de vuelta tomé algunas fotos y me paré en un cruce que llamaré de Century Town por un cartel enorme de una inmobiliaria que hay allí. Me comí un plátano, me puse música y decidí que si ya había hecho 20 km de ida más unos 5 que llevaba de vuelta, y que tenía que hacer en total 40 más los 80 – 90 que había hasta Anshun, pues que era demasiada distancia como primer día de viaje. Decidí que volvería a pedir habitación al Motel168 aunque me iba a dar un par de vueltas por esa parte de la ciudad para intentar localizar la ruta buena para el día siguiente ¡Y lo que es el mundo: ese cruce donde tomé todas esas decisiones era exactamente la desviación, la única desviación por la nacional, para Anshun!
Al terminar el plátano busqué una papelera y no había una cerca así que me desvié un poco de propio (no mucho, unos metros) hacia una y un grupito de señoras que vio la maniobra (claro, mucha de la gente que estaba por allí se quedó mirando al guiri en traje de Mortadelo) sonrieron como si fueran a aplaudirme. En fin...
De nuevo volviendo a Guiyang a unos 4 km más allá vi un letrero verde de autopista “Guihuang Expressway”. Me falló la orientación y pensé que esta debía ser una carretera de circunvalación norte-sur que señalaba mi mapa (cuando en realidad iba hacia el oeste), y me dije que si la cogía hacia el sur más bien antes que después llegaría a la carretera nacional hacia Anshun. Lo hice y me di cuenta que un poco peligrosa sí era, sí; pero, en fin, veía a alguna persona que andaba por su cuneta así que me lancé.
La autopista subía y transcurría en pleno campo, lo que me sonaba raro para una circunvalación. Además, ya llevaba unos cuantos kilómetros sin que hubiera una salida y en la primera, al cabo de 7 km, pregunté... me dijeron que para ir a Anshun había que seguir ESA autopista y que para regresar había que salir y coger, al ladito, la nacional. ¡Más confusión en mi mente!
Cogí la nacional que tenía un firme pésimo y estaba llena de barro y tiré hasta que me encontré en... ¡el cruce de Century Town! O sea que seguía dando vueltas en círculo cuadrado. Uff. Llevaba 50 km con la mochila cargada a tope, estaba cansado y me dirigí al hotel por el camino más directo que conocía.En el hotel el guardia del garaje cuando me vio llegar con la bicicleta (y equipaje) sucio de barro me sorprendió sacándome un cubo y una bayeta. Lavé la bici, me duché (y lleno de barro como estaba de veras que lo agradecí) y salí a comprar pan, fruta y agua y a buscar un mapa de China para el GPS o cualquier alternativa, estaba hasta el culo de estar perdido.
Me pasé por el gran supermercado del centro de la ciudad, un Walmark en una construcción subterránea justo enfrente del parque con la enorme estatua de Mao... Contradicciones de la vida, supongo. Lo que más me sorprendió no fue la pescadería ya que tengo la experiencia de haber visto pescaderías orientales donde los peces están en peceras y vivitos (nota: esta era una mezcla de oriental y occidental, ver fotos), sino la enorme superficie dedicada a dulces. También curioso el que habían puesto una gran televisión y asientos como para que los hombres vieran el cine mientras las mujeres compraban... O viceversa :)
La cena fue muy interesante, al lado mismo del hotel. Me llevó la profe de inglés y era un restaurante de cocina “Miau”, que es una de las minorías étnicas chinas también presentes en Vietnam y, dentro de China, en esta región. Los camareros/as estaban vestidos con el traje regional (lástima que me olvidara la cámara) y todas las mesas, de madera, tenían un agujero central donde encajaba un wok y un quemador de gas. Lo que pedimos fue lo que había (casi plato único): una caldera con caldo a la que le añadían un pescado a trozos, crudo, y se cocía en la mesa. Nos llevaron a ver el pescado y el primero que presentaron me pareció bien, resultó que no tenía casi espinas y era muy agradable de sabor. El caldo tenía verduras pero no en grandes cantidades. Estaba fuerte y picante pero no muy picante, lo justo para que mi nariz soltara alguna que otra gota de agua. Nos trajeron té y un plato de verduras aparte pero no arroz, y yo creí necesitar hidratos de carbono así que lo pedí. Estupendo todo, pero al salir me escapé de mi amiga para irme al KFC (Kentucky Fried Chicken, LA cadena yanqui por excelencia en China) y tomarme un helado. Uffff...
Me acosté pronto, y tan ricamente.
Datos del día: 3h35m de rodaje para 61 km y 5h30 en total (11 km/h), 17 km/h de media (sin contar paradas) y 50 km/h de máxima.
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